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Alumnas de Cocina y Gastronomía colaboran en un concurso

Alumnas de Cocina y Gastronomía en el XVIII Concurso Provincial de Pinchos de Valladolid

Las alumnas del ciclo de Cocina y Gastronomía (CyM) participaron en el XVIII Concurso Provincial de Pinchos de Valladolid. El Pincho Oro resultó ser el “Socarrat de Quinoa” elaborado por el Restaurante Rioluz Gastronomía. En este vídeo de Youtube se puede revivir el momento en el que el jurado pronunció quién había ganado el concurso. El Norte de Castilla publicó al día siguiente un vídeo en el que Victor, jefe de cocina del Restaurante Ríoluz Gastronomía explicaba cómo se hace este delicioso pincho.

Las alumnas se encargaron del pase al jurado de este concurso de larga tradición en Valladolid. Una oportunidad más de conocer profesionales del sector y de participar en eventos gastronómicos de relevancia.

El concurso lo disputaron en esta ocasión 21 finalistas, uno más de lo acostumbrado, después de que la organización decidiera por unanimidad que había empate entre las tapas 20 y 21 que participaban del evento.

Un concurso para aprender de expertos

Tuvo lugar en la Escuela Internacional de Cocina ‘Fernando Pérez’ y los establecimientos que llegaron a la final fueron estos: ‘Villa Paramesa’, ‘Vino Tinto Joven’, ‘Brasería Poniente’, ‘La Chula, comer y picar’, ‘Restaurante Aquarium-Sabores’, ‘Belmondo’, ‘Cervantes’, ‘La Cantina’, ‘La Criolla’, ‘La Garrocha’, ‘Restaurante María’, ‘Montellén’, ‘Ríoluz Gastronomía’, ‘Wabi-Sabi Taberna Japonesa’, ‘Rivera Gastrobar’, ‘Sidrería: los Guajes’, ‘El Mortero’, ‘Sidrería Lur’, ‘A Gusto’ y ‘Astrolabio’.

El jurado destacó el alto nivel de los participantes. Prueba de ello es que se clasificara un pincho salado más de lo habitual. También recalcaron que por muy poca distancia hubieran pasado nueve finalistas más. Este nivel es indicativo de la altura que tienen las tapas de Valladolid, así como chefs y restaurantes de la ciudad. Hubo tanto apuestas innovadoras como platos tradicionales, ampliando así la variedad e intensidad del concurso.

Para las alumnas, que se forman en el ciclo de Cocina y Gastronomía, fue una experiencia de aprendizaje. Pudieron ver a profesionales en una situación tan excepcional como la de estar sometido a la presión de un concurso, con tiempos limitados, originalidad, apuestas arriesgadas, etc. Desde Alcazarén damos la enhorabuena a todos los participantes.